viernes, 17 de octubre de 2008

Being Julia


De Istvan Szabó vi hace muchos años su Coronel Redl, premiada en Cannes en 1984. Recuerdo muy vagamente la película, la verdad, pero sí se ha mantenido al parecer todo este tiempo la sensación de agrado que me produjo y la estupenda impresión que me causó Klaus Maria Brandauer en el papel principal. Al parecer se trataba de una historia sólida, al parecer teníamos una gran interpretación de su actor principal. Nada que objetar, entonces. Cine y sólo cine, sin más y sin menos, narración, actuación, simbolismo también al parecer, según algunos críticos, aunque se me escape ahora cómo puede interpretarse, la verdad. Tras ver ahora Being Julia he recordado, claro está, esa antigua película de Szabó y he podido confirmar esa misma agradable sensación que acompaña el recuerdo de aquélla. Pero, ay, nada más he podido añadirle, lo cual ha dado paso, ahora, a cierta decepción, la verdad. Y "lo cierto" es que Michel Gambom, Annette Bening, están irreprochables. Pelín pasada Bening. Jeremy Iron, como casi siempre, hasta cuando tiene que lidiar con dragones u otros reptiles, magnífico, hay que admitirlo (¡cómo seduce su forma de andar!). La ambientación es excelente, la historia bien construida como, al parecer, aquella de Redl. Incluso plantea, he ahí tal vez el simbolismo, de manera central en mi opinión, y trascendiendo la anécdota de que sea precisamente una historia de actores, de teatro (una gran estrella ella, ¿la Lambert, la Bening?) cierta cuestión de calado existencial: dónde acaba la ficción y dónde la realidad o viceversa, cuándo soy yo y cuándo no, cuando actúo o cuando soy yo (al parecer) de verdad, fuera o dentro, etc. Y algún número musical hay de mérito. Pero, pero, pero... la historia es previsible imperdonablemente en su desenlace, la relación que se establece entre la madura y el jovencito tópica, la "liberalidad" de la pareja Lambert-Gosselyn deja bastante frío, el gay "pone", claro, una nota exótica y algo espurea que no inquieta a nadie (lo cual, por otra parte, tampoco tiene por qué hacerlo, dicho sea de paso). Y todos, todos son en el fondo muy, muy buenos, casi angelicales al parecer, hasta la actriz mala, hasta la malvada Julia se muestra angelical en su "terrible" venganza, hasta el maitre es adorable. La cámara correcta, sí, claro, pero esto es me parece lo menos que se puede decir de un director de cine. Para películas "sobre" teatro, pensé, debe verse inexcusablemente Vania en la calle 42 del gran Louis Malle, la última, ay, que rodó. Bueno, ésa y las de Olivier o Branagh, las primeras, claro (aunque en cierto otro sentido, la verdad). El Niño de Macon, por supuesto, inexcusablemente, para eso de la realidad y la ficción, etc. Y para mise en scene británica, británica, me quedo, desde luego, con las películas de James Ivory. Ah, Lo que queda del día, Retorno a Howard End (Hopkins debe acabar ya cuanto antes con Lecter), ah, Una habitación con vistas... También pensé que con la novela de Maugham en que está basada Being Julia yo, nada de dudas, disfrutaría más, no sé. Pensé también que, como toda obra artística debe, el cine, sí, debe no limitarse a ponernos ante los ojos una historia ya conocida, debe descubrirnos, claro está, al parecer, lo entrevisto apenas, lo que tal vez no sospechamos. Muy bonita, sí, y conmovedora, sí, la Lambert "siendo" ella misma (como todos deseamos, por otra parte). Pero poco más, ya digo. Y a propósito del"siendo", aunque no es una cuestión fílmica, ni sea responsable el director, me decepciona también la adaptación del título, mucho mejor este "siendo", que el "conociendo" de su adaptación, no sé, una sensación ya, por otra parte, casi asumida ya como natural, dados los innumerables ejemplos de la ineptitud rotuladora de por aquí. En fin, digo esto, pudiera ser, porque noté cierto entusiasmo a mi alrededor que no comprendía. En fin, algo falla en la tierra Szabó, al parecer...

2 comentarios:

Mercedes dijo...

Hola, Paco:
Qué bien que tu blog sea tan jovencito como el mío. Casi los creamos a la vez; qué casualidad. Ya te agregué a Mis favoritos y pienso consultarlo al estilo frutero: de higos a peras, jajjjajajaj; mentiraaaaa (broma).
Acabo de verlo y me parece muy chulo, interesante, como tú, que eres un tío afable, agradable, divertido, entendido y... todos los "ables" e "idos" del mundo.
Mucha suerte para tu blog y que viaje tan lejos que llegue a todas las personas que sepan apreciar y disfrutar lo que ofreces.
Chin, chin, por tu Blog.
Un abrazo,
Mercedes.

Francisco Javier Torres dijo...

Gracias, Merceditas mía. Nos leeremos, sí.